El conocimiento es poder, eso dijo el filósofo inglés Sir Francis Bacon. Su frase no ha perdido vigencia en estos cuatro siglos.
Existe gran variedad de libros de ventas, consejos online, técnicas de ventas, cursos de lo mismo, infinidad de recursos para convertirnos en vendedor profesional a todos aquellos que llegamos a la venta por casualidad o decidimos ser vendedor porque consideramos que es una profesión con tanta variedad de matices como posibilidades de crecimiento y éxito. Sin embargo, solemos olvidarnos que no conseguiremos nuestro propósito, sea material, mental o espiritual, sin tener un conocimiento amplio sobre lo que manejamos.
Y ahora ya vamos a centrarnos en lo nuestro que llamaremos producto. Si quieres vender, conoce el producto que ofreces igual o mejor de bien que a ti mismo. Son los dos conocimientos imprescindibles para lograr ser un vendedor profesional auténtico. No lo dudes.
Si te conoces a ti mismo sabrás sacar ventaja a tus "virtudes comerciales" a la vez que irás eliminando esos fallos propios de la idiosincrasia de cada cual. Analiza lo que dices, cómo lo dices y para qué lo dices. Busca argumentos que realmente interesen al cliente y sé parco en tus razonamientos. Recuerda que él, el cliente, es el que tiene todas las respuestas. Lo tuyo será preguntar y escuchar.
En cuanto al producto, te sugiero que lo pruebes, lo utilices, si es utilizable, míralo con cariño, tócalo para familiarizarte con él, siéntelo como tu compañero de trabajo y muestralo siempre que tengas oportunidad. Compara, pero sin ánimo de caer en la tentación de pensar que el tuyo es peor o más caro o menos publicitado, sino para resaltar qué le diferencia de los otros, qué cualidad aporta que no tenga la competencia. Ahí está el quid del cierre, en mostrar algo diferente y que se adapte a las necesidades de tus clientes.
Eso sólo te lo dará el conocimiento completo de tu producto y si lo tienes, nada se te pondrá por delante. El pedido será tuyo. Ánimo, que la crisis comienza a remitir. Se huele ya.
viernes, 8 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Sorteo Pantalón Reductor Belkos
Que no, que el sorteo del pantalón reductor aún no ha tenido lugar. El sorteo que figura en mi blog es el anterior de bronceadores y el ejemplar del cuento infantil Los Habitantes del Campo de Las Amapolas que ya enviamos a la ganadora.
El del pantalón reductor tendrá lugar el 9 de julio, así que todavía estáis a tiempo de participar. Sólo tenéis que cumplir las condiciones y esperar que la suerte os acompañe.
El del pantalón reductor tendrá lugar el 9 de julio, así que todavía estáis a tiempo de participar. Sólo tenéis que cumplir las condiciones y esperar que la suerte os acompañe.
lunes, 4 de junio de 2012
La Primera Impresión Es Sólo Eso; La Primera Impresión
Sabéis que para el concurso de junio pido un comentario en primera persona que hayamos vivido o bien como cliente o como vendedor.
Pilar Méndez sacó a relucir un asunto del que ya he hablado en este blog y también le dedico un capítulo en el libro de ventas No valgo para vender: la primera impresión es sólo la primera impresión.
Pilar nos contaba lo mal que se sintió cuando en una lencería, al preguntar por un producto determinado, la vendedora, con poco tacto y menos talento comercial le respondió: "pero eso que usted pide es mucho más caro". Claro, no hubo compra y además, según cuenta Pilar, perdió al cliente.
Si a Pilar le hubiera atendido un vendedor profesional, conocedor de las técnicas de ventas propias de su trabajo, el desenlace seguro que hubiera sido diferente, porque, ¿quienes somos nosotros para decidir por el cliente lo que es caro o barato? Con sus palabras, la vendedora de ese establecimiento hirió el amor propio del cliente, sólo basándose en una primera impresión que muchas veces, demasiadas, es engañosa.
Dar nosotros, como vendedores, una primera impresión excelente, entra dentro de nuestras obligaciones porque a lo mejor no tenemos una segunda oportunidad, pero exigir al cliente una primera impresión impecable o decidir por cuenta nuestra que no va a comprar o que no tiene dinero para tal o cual artículo, además de un desatino es un error que se paga con muchos pedidos y clientes perdidos.
Ya es hora de que aprendamos esta lección.
Pilar Méndez sacó a relucir un asunto del que ya he hablado en este blog y también le dedico un capítulo en el libro de ventas No valgo para vender: la primera impresión es sólo la primera impresión.
Pilar nos contaba lo mal que se sintió cuando en una lencería, al preguntar por un producto determinado, la vendedora, con poco tacto y menos talento comercial le respondió: "pero eso que usted pide es mucho más caro". Claro, no hubo compra y además, según cuenta Pilar, perdió al cliente.
Si a Pilar le hubiera atendido un vendedor profesional, conocedor de las técnicas de ventas propias de su trabajo, el desenlace seguro que hubiera sido diferente, porque, ¿quienes somos nosotros para decidir por el cliente lo que es caro o barato? Con sus palabras, la vendedora de ese establecimiento hirió el amor propio del cliente, sólo basándose en una primera impresión que muchas veces, demasiadas, es engañosa.
Dar nosotros, como vendedores, una primera impresión excelente, entra dentro de nuestras obligaciones porque a lo mejor no tenemos una segunda oportunidad, pero exigir al cliente una primera impresión impecable o decidir por cuenta nuestra que no va a comprar o que no tiene dinero para tal o cual artículo, además de un desatino es un error que se paga con muchos pedidos y clientes perdidos.
Ya es hora de que aprendamos esta lección.
martes, 29 de mayo de 2012
Sorteo Extraordinario de Verano
Casi nada, aquí dejo mi propuesta para el Sorteo Extra De Verano: ¡un pantalón reductor Belkos Svelt! que amablemente cede Nueva Visión para sortear entre los seguidores del blog No valgo para vender y mis páginas de Facebook. Vamos, de lujo. Ya lo comprobareis viendo la fotografía incluida después del texto.
El sorteo tendrá lugar el 9 de julio del 2012 a las 14:00 horas.
¿Requisitos? Pues los ya conocidos por mis seguidores:
- Ser seguidor de este blog.
- Dar a "me gusta" en la página de Facebook No valgo para vender y Los habitantes del campo de las amapolas (ambas).
- Contarme en primera persona una experiencia sobre ventas, me da igual que sea desde el punto de vista vendedor que comprador. Es decir, ese día que fuiste a una boutique y no te hicieron ni caso o el día que cerraste tu mejor pedido.
A concursar y mucha suerte.
¿Cómo funciona? Los activos microencapsulados en cada filamento de la fibra de Nylon se van liberando progresivamente a través de la piel gracias al uso continuado de la prenda durante ocho horas diarias en 30 días.La penetración de activos consigue una reducción del contorno de manera fácil y cómoda, atenua la piel de naranja drena e hidrata.
Ingredientes:
Ingredientes:
CAFEINA :estimula la movilización y metabolismo de los acidos grasos,fuerte acción lipolítica. RETINOL:le da a la piel mucha firmeza.
CERAMIDAS: unión intercelular,mejora la textura de la piel.
VITAMINA E: la vitamina de la juventud.
ÁCIDOS GRASOS: acción nutritiva.
ALOE VERA: acción vasoconstrictora, mejora la microcirculación y estimula la produccion de nuevas celulas.
El estudio realizado por el laboratorio clínico, a mujeres satisfechas después de 30 dias de uso, muestra los siguientes resultados:
CERAMIDAS: unión intercelular,mejora la textura de la piel.
VITAMINA E: la vitamina de la juventud.
ÁCIDOS GRASOS: acción nutritiva.
ALOE VERA: acción vasoconstrictora, mejora la microcirculación y estimula la produccion de nuevas celulas.
El estudio realizado por el laboratorio clínico, a mujeres satisfechas después de 30 dias de uso, muestra los siguientes resultados:
- El 63% perciben reducción de la piel de naranja
- El 67% siente la ropa menos apretada
- Un 72% de ellas siente mucha sensación de ligereza
Por ultimo la prenda funciona hasta 100 lavados.
Aunque sea una cósmetica microencapsulada no tiene parabenes y es hipoalergico.
El Ganador Del Sorteo Es...
La ganadora del sorteo celebrado ayer a las 14:00 horas fue:
Pilar Méndez. ¡enhorabuena, Pilar!
Pilar Méndez. ¡enhorabuena, Pilar!
lunes, 28 de mayo de 2012
He Vuelto a Recibir Una Lección De Ventas
Gracias a todos los que se pasaron por la caseta 137 de la Feria del Libro, entre el sábado o el domingo, a saludarme. Qué bonito es poner caras a las personas.
Allí estaré, de nuevo, el próximo sábado de 11 a 13:00 horas y el miércoles 6 por la tarde.
Dicho ésto os cuento que en los intervalos entre firma y firma, la verdad es que me sentí fatal en la caseta: Demasiados escritores juntos en los tres metros de Entrelíneas, y mi sorpresa fue que ¡¡ejercíamos nuestra faceta de vendedores en lugar de la literaria!!, aquello, como en mis viejos tiempos, antes incluso de que naciera la idea de No valgo para vender, me bloqueó.
Si, me bloqueo porque yo iba preparada para saludar, para explicar el argumento de Los habitantes del campo de las amapolas, incluso, para regalar una piruleta a los niños y un marcapáginas a los papás pero, reconozco que no estaba preparada para competir con otros vendedores que pregonaban su oferta a todo el que se acercaba a menos de un metro del mostrador, casi le absorbían, le retenían con un "te gusta leer", "sabes que soy el autor de este libro" "¿te gustan las aventuras?... pasmada me quedé ante tanta energía e incluso, agresividad vendedora entre personas dedicadas al mundo de las letras.
Fijaos si me quedé pasmada que opté por observar, por salir de la caseta y observar aquel juego de ventas. Después de hacerlo durante un buen rato, decidí que no iba a ponerlo en práctica. Me desagradaba esa competencia entre vendedores porque se correspondía con un tipo de venta ansiosa, casi desesperada, por ser uno el elegido.Un tipo de venta descartada por mí mucho tiempo atrás.
Me fijé especialmente en un chaval, Jaime se llama, de trece años, autor de un libro juvenil cuyo título no recuerdo pero a él sí porque me dio una lección de ventas, con un estilo que no comparto pero que me interesa por lo que conlleva de aprendizaje.Ignoro su talento como escritor pero le auguro un gran éxito en el mundo de la comunicación y las ventas.
Jaime abría los codos para ocupar más espacio en el mostrador y con una rapidez y agilidad propia de una mente despierta y una juventud incipiente, se inclinaba hacia los paseantes y les atraía con un simple: "este libro lo he escrito yo".
-¿Sí? respondían los asombrados visitantes de la Feria, pero si eres un crío (los paraba y los interesaba).
Eso es lo que yo llamo "un cocodrilo" eficiente, me dije, este chico utiliza una llamada de atención que cumple su cometido porque frena al público ante él. Y después de ratificar que sí, que él era el autor del libro, se lo entregaba para que lo ojearan y vieran las ilustraciones. (mostraba el producto) El posible comprador ya estaba casi entregado en este punto. Entonces, con un verbo fácil y una seguridad más propia de los 40 que de los 13, Jaime se dedicaba a mostrar una sinopsis de su obra (argumentos) y ya, cuando el visitante casi rendido le seguía mirando con incredulidad, llegaba el cierre, el remate final.
Con una sonrisa de ángel estiraba el brazo, tomaba el libro y decía: "como te llamas, voy a dedicártelo".
Vendió muchos más libros que yo. Nunca terminas de aprender, Eloísa, me dije, este chava te ha dado, como diría tu padre, "un baño con ducha y todo". Mi próximo libro lo titularé No valgo para vender en la Feria del Libro.
Allí estaré, de nuevo, el próximo sábado de 11 a 13:00 horas y el miércoles 6 por la tarde.
Dicho ésto os cuento que en los intervalos entre firma y firma, la verdad es que me sentí fatal en la caseta: Demasiados escritores juntos en los tres metros de Entrelíneas, y mi sorpresa fue que ¡¡ejercíamos nuestra faceta de vendedores en lugar de la literaria!!, aquello, como en mis viejos tiempos, antes incluso de que naciera la idea de No valgo para vender, me bloqueó.
Si, me bloqueo porque yo iba preparada para saludar, para explicar el argumento de Los habitantes del campo de las amapolas, incluso, para regalar una piruleta a los niños y un marcapáginas a los papás pero, reconozco que no estaba preparada para competir con otros vendedores que pregonaban su oferta a todo el que se acercaba a menos de un metro del mostrador, casi le absorbían, le retenían con un "te gusta leer", "sabes que soy el autor de este libro" "¿te gustan las aventuras?... pasmada me quedé ante tanta energía e incluso, agresividad vendedora entre personas dedicadas al mundo de las letras.
Fijaos si me quedé pasmada que opté por observar, por salir de la caseta y observar aquel juego de ventas. Después de hacerlo durante un buen rato, decidí que no iba a ponerlo en práctica. Me desagradaba esa competencia entre vendedores porque se correspondía con un tipo de venta ansiosa, casi desesperada, por ser uno el elegido.Un tipo de venta descartada por mí mucho tiempo atrás.
Me fijé especialmente en un chaval, Jaime se llama, de trece años, autor de un libro juvenil cuyo título no recuerdo pero a él sí porque me dio una lección de ventas, con un estilo que no comparto pero que me interesa por lo que conlleva de aprendizaje.Ignoro su talento como escritor pero le auguro un gran éxito en el mundo de la comunicación y las ventas.
Jaime abría los codos para ocupar más espacio en el mostrador y con una rapidez y agilidad propia de una mente despierta y una juventud incipiente, se inclinaba hacia los paseantes y les atraía con un simple: "este libro lo he escrito yo".
-¿Sí? respondían los asombrados visitantes de la Feria, pero si eres un crío (los paraba y los interesaba).
Eso es lo que yo llamo "un cocodrilo" eficiente, me dije, este chico utiliza una llamada de atención que cumple su cometido porque frena al público ante él. Y después de ratificar que sí, que él era el autor del libro, se lo entregaba para que lo ojearan y vieran las ilustraciones. (mostraba el producto) El posible comprador ya estaba casi entregado en este punto. Entonces, con un verbo fácil y una seguridad más propia de los 40 que de los 13, Jaime se dedicaba a mostrar una sinopsis de su obra (argumentos) y ya, cuando el visitante casi rendido le seguía mirando con incredulidad, llegaba el cierre, el remate final.
Con una sonrisa de ángel estiraba el brazo, tomaba el libro y decía: "como te llamas, voy a dedicártelo".
Vendió muchos más libros que yo. Nunca terminas de aprender, Eloísa, me dije, este chava te ha dado, como diría tu padre, "un baño con ducha y todo". Mi próximo libro lo titularé No valgo para vender en la Feria del Libro.
jueves, 24 de mayo de 2012
Feria del Libro - Horario De Firmas
Por fin tengo confirmado mi horario de firmas en la próxima edición de La Feria del Libro de Madrid.
Por si quieres que nos conozcamos, te informo que estaré en la caseta 137 el sábado 26 de mayo por la tarde, a partir de las cinco.
También el viernes 1º de junio de 18:00 a 20:00 horas.
El sábado 2 de junio de 11:00 a 13:00 horas.
El miércoles 6 de junio de 19:00 a 21:00 horas.
Y como visitante, pasaré por allí la tarde de los domingos 27 de mayo y 3 de junio.
Venga, anímate, será bonito compartir contigo nuestros gustos literarios.
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