martes, 27 de noviembre de 2012

Comenzar Cada Día Incansablemente



El auténtico vendedor se esfuerza cada día, a cada instante, en perfeccionar su destreza para alcanzar las metas elegidas. 

El auténtico vendedor comienza cada día desde cero, de forma incansable, sabiendo que los resultados le están esperando en cada visita, con cada nuevo argumento, unido a cada planteamiento novedoso y mejorado.

Al auténtico vendedor nunca le asusta mirar lo que no desea ver (crisis, desánimo generalizado, falta de negocio). porque en el fondo de su corazón sabe que el verdadero secreto del éxito está unido a la perseverancia, al trabajo diario y al acierto creativo. 

Por todo ello, el auténtico vendedor nunca tiene sentimiento de impotencia, precisamente porque reconoce ese estado de ánimo y en lugar de hundirse, lo convierte en su aliado porque ya ha comprobado que los negros nubarrones anuncian siempre las flores de primavera. 

Éxito y felicidad para todos.

martes, 20 de noviembre de 2012

El Poder De Las Palabras


Cuando escribo para niños, me inspiro en los sueños y en la imaginación porque sé que los pequeños tienen capacidad para ver otra realidad en la fantasía. Cuando hablo de literatura, me centro en las emociones, en las vivencias que a través de las obras de otros enriquecen mi talento y mi corazón. Cuando hablo de ventas, muchas veces aprovecho metáforas y frases sacadas de la literatura, porque creo que la venta es arte y un estilo de vida que imprimimos en nuestro trabajo. Todo está entrelazado, todo tiene que ver, todo buscar la Unión y si no, decidme si no es una lección de ventas el texto que a continuación copio de un relato de Isabel Allende titulado Dos Palabras. Con él os dejo:

Descartó las palabras ásperas y secas, las demasiado floridas, las que estaban desteñidas por el abuso, las que ofrecían promesas improbables, las carentes de verdad y las confusas para quedarse sólo con aquellas capaces de tocar con certeza el pensamiento de los hombres y la intuición de las mujeres.

¡¡¡Eso es venta de la buena!!!

Buen día tengáis todos,  



jueves, 15 de noviembre de 2012

Pese a Todo...



Recuérdalo, repítelo con frecuencia, insiste hasta que lo consigas pero, por favor, no te olvides de sonreir, porque si todos nos sonriéramos, la vida sería más alegre y nuestro trabajo más considerado y productivo. Se contagia, de verdad que la alegría es contagiosa, como el pesimismo. 

De cada uno de nosotros depende que este día sea mejor. Si tu voz manda un mensaje de optimismo al cliente él lo va a recibir, ponlo en práctica y verás los resultados. No desmoralices al cliente ni de palabra ni de gesto, acércate a él con la sonrisa en los labios y el buen ánimo en el corazón. Escucha y dale soluciones.  

Hace días hablé con un cliente que estaba pensando en cerrar su centro de belleza porque llevaba tres meses realmente malos, con pérdidas. Es un cliente de toda la vida, de los vocacionales que yo digo y me sorprendió que una mujer tan vital, tan trabajadora y brillante estuviera a punto de darse por vencida.

-Tienes un mal día. Por favor, no decidas hoy, le dije.  

Creo que reaccioné adecuadamente cuando le recordé sus éxitos, su trayectoria, sus posibilidades y le animé a esperar por lo menos hasta enero, ese día yo tenía la sonrisa en los labios y conseguí transmitírselo por teléfono con mi forma de hablar, mi confianza, real y verdadera, de que esto tiene que ir a mejor, de que cada día nos ganamos el pan con esfuerzo, ahora, con el doble de esfuerzo que años atrás pero que esto, le dije, también nos engrandece como personas y profesionales y los que aguantáramos el tramo final, luego tendríamos derecho al reposo y a la satisfacción de haber cumplido con nuestro deber. 

La solución no está en cerrar el negocio. La solución está en encontrar el camino y sólo se consigue trabajando mucho más, innovando y sobre todo, creyendo que podemos conseguirlo.

Buena y alegre semana sea la tuya,

jueves, 8 de noviembre de 2012

No Hay Cliente Pequeño


No hay cliente, por pequeño que nos parezca, que no merezca nuestra mejor atención.

Un error que cometemos, con demasiada frecuencia, los comerciales es juzgar a primera vista y decidir quién tiene y quién no, capacidad de compra. Nos equivocamos al actuar así porque los mal llamados clientes pequeños, suelen ser la base de la economía de cualquier país y por supuesto, el sustento de la cartera de clientes de los vendedores.

Los clientes pequeños exigen más cariño, más atención, más empatía y menos descuentos. No se rigen tanto por las ofertas como por la calidad y además, se dejan asesorar por los vendedores cuando éstos se han ganado su confianza y su respeto. En resumen, muchos clientes pequeños aportan más que uno grande y siempre contaremos con su fidelidad y aprecio. Cuidado con esa peligrosa primera impresión que tanto perjuicio puede causarte en tu trayectoria comercial.




miércoles, 31 de octubre de 2012

Cuando Todo Va Mal



Cuando todo parece que va mal, lo peor que podemos hacer es olvidarnos de pensar por nosotros mismos y dejarnos llevar por la inercia general de "todo está muy mal" "esto no tiene solución".

La crisis ha vapuleado la estabilidad de muchas empresas y de gran número de trabajadores, lo sabemos, está ahí, sólo hay que observar, analizar y escuchar para comprobarlo pero, hay algo que llama soberanamente la atención, o al menos a mí me hace cavilar.

Decimos que lo único que le importa al consumidor es el precio, que sólo mira lo barato, que no le interesa la calidad, al menos eso es lo que a mí me transmiten muchos clientes a diario. Sin embargo, cuando me doy una vuelta por Madrid, observo que las tiendas con más público son las más bonitas, llamativas, modernas, rompedoras, distintas, las tiendas, por llamarlas de alguna manera, creativas. ¿Y qué decir de otros servicios, por ejemplo restaurantes? Con la bajada de los precios de los menús, también ha disminuido la calidad en algunos de ellos y siguen vacíos, a punto de cerrar. Ahora bien, que se ponga un restaurante de moda, como el que me viene en estos momentos a la mente, que no importará los 100 euros por cubierto con un vino normalito, es la moda, ahí es donde van los súper conocidos y allí tiene que almorzar o cenar todo el que se precie. Esto sucede hasta tal punto que en la calle están los coches en doble fila, entorpeciendo el tráfico y no hay multas por aparcar mal, nada, sólo glamour y fashion. 

¿Dónde está nuestra coherencia? ¿qué somos?



viernes, 26 de octubre de 2012

¿Conoces A Tus Clientes?

¿Alguna vez te has parado a pensar si realmente conoces a tus clientes potenciales? ¿Sabes cuánto tiempo pierde un vendedor en negociaciones infructuosas por no haber elegido con acierto a los que realmente pueden ser sus clientes? Te diría que más de un cuarto de nuestra jornada de trabajo la dedicamos a tratar con personas que nunca podrán ser nuestros clientes, por mucho que nos esforcemos, porque no pertenecen al sector o no reúnen ellos o nosotros las características mínimas para que se produzca un encuentro de intereses.

Encuentro de intereses, recuerda estas palabras porque así podríamos definir la venta. Gana el cliente, ganas tú. Si no se dan estos dos requisitos, no habrá cliente ni venta. Por tanto, y ahora voy a echar mano de un topicazo de los de siempre, no intentes vender frigoríficos en el Polo Norte. No los necesitan, no van a pensar al oír tus argumentos: "lo quiero, lo quiero" porque no les estás creando una necesidad ni los esquimales tendrían la necesidad creada de ese aparato que produce frío ¿para qué lo querrían?

Una inteligente selección de clientes acorde con los productos que ofrecemos, es media venta. Primero, observa lo que necesita el cliente, piensa en los productos que llevas en cartera y una vez que hayas decidido cual es el idóneo para cada cliente, ofrecelo como solución a su demanda.

Buen fin de semana y hasta la próxima.

miércoles, 17 de octubre de 2012

En Ventas No Cumplir Es Perder



Lo repito en cada curso, cada vez que tengo la oportunidad. Un vendedor tiene que cumplir aquello que promete, por tanto, debe cuidar mucho sus promesas para no incumplirlas, empezando por no prometer aquello que no está en su mano cumplir.

Debemos estudiar con detenimiento las ofertas que entregamos a los clientes, luego, es muy complicado rectificar sin perder su credibilidad en nuestra gestión. No se puede dar más de lo estipulado por la empresa,  con el afán de cerrar un pedido y encontrarnos luego que nuestro superior nos lo rechaza por no adaptarse a la normativa de la empresa en la que trabajas.

Las promesas incumplidas van ligadas a la falta de confianza en nuestras propias armas de venta. Cuando un vendedor está seguro de él, de su producto y de su empresa, no necesita rebasar el límite de sus posibilidades para ser escuchado y atendido por el cliente. Generar confianza es todo lo contrario que incumplir y esa confianza vamos generándola día a día, con nuestro esfuerzo, con nuestros aciertos, con el apoyo y colaboración que aportamos a nuestros clientes. Eso es vender. Lo otro, lo de ofrecer para no dar, es simplemente una artimaña impropia de profesionales.