miércoles, 9 de diciembre de 2015

Comunicación Eficiente

Foto dossier Coaching para líderes ( Daniel Álvarez)

El código de comunicación es un aspecto fundamental de diferenciación del ser humano. Aprovechar nuestra capacidad para generar y transmitir mensajes de gran complejidad mediante el lenguaje hablado y escrito, es una gran ventaja competitiva que muchas veces no aprovechamos. 

¿Te has fijado alguna vez que cuanta más libertad permites a tu intuición natural, mejor transmites la información?, es decir, cuanto más eres tú mismo, mejor impacta el mensaje en el oyente hasta conseguir moverle a la acción.

La fuente de nuestra capacidad de comunicar es algo tan sencillo y natural como  la emoción. 

Activando en nuestro discurso el punto de sencillez, claridad, conocimiento y emoción apropiado en cada caso, seremos capaces de convencer al cliente menos predispuesto a la compra y lo mismo ocurrirá cuando sea el momento de motivar al personal a nuestro cargo. 

Habla con la mirada, con tu expresión corporal, con el convencimiento de quién conoce bien lo que dice y la sencillez de quién se sabe valorado. con la claridad con la que te gustaría que te hablaran a ti, y a todo ello, añádele una emoción verdadera, que salga de tu corazón, no importa que le estés vendiendo una pluma, un coche, o la última crema o tratamiento que ha llegado a tu salón, hazlo con emoción y entusiasmo y los resultados te asombrarán. 




jueves, 19 de noviembre de 2015

Ser Los Primeros

Pues si, ya toca hablar de Navidad, cuesta hacerse a la idea después de las temperaturas que hemos disfrutado.

Para transmitir la magia de la Navidad, además del portal del Belén, el árbol, la estrella y los Reyes Magos, contamos con dos colores que la identifican: el verde y el rojo.

¿Has cambiado ya la decoración de tu centro de trabajo?

No permitas que la competencia se adelante en promociones, novedades y colorido.

Ahora es el momento de asociar tu trabajo a la Navidad, presenta a tus clientes algo diferente.

Viste tu argumento de ilusión.

Incluye en este tiempo alguna pequeña sorpresa, un detalle, una simple golosina. ¡Es Navidad!

Envía una felicitación a los clientes que dejaron de visitar tu centro.

Lanza ofertas a tiempo muy limitado, por ejemplo, para activar los días más flojos en trabajo.

Son unas fechas excelentes para trabajar la empatía y la relación emocional con nuestros clientes. 

Recuerda que la música, la decoración, vuestra alegría, son contagiosas y ayudarán a los clientes a sentir que la Navidad es tiempo para estar más bella, más feliz, para regalar y compartir.

En resumen, además de nuestro sentimiento personal de gozo o tristeza, desgana o entusiasmo hacia estas fiestas, hemos de tener muy presente que es tiempo de ventas. Se espera una excelente campaña, no te quedes fuera. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Hoy va de grandes frases así que he elegido una foto de altura. Desde el autocar Paloma Pérez captó esta imagen de la Sierra de Huaraz(Perú)

Comencemos por el principio:

- La educación  y la cortesía abren todas las puertas (Thomas Carlyle).

-Los que se quejan de la forma cómo rebota la pelota son aquellos que no la saben golpear (autoría dudosa, prefiero obviarlo).

-Optimista es el que os mira a los ojos. Pesimista el que os mira a los pies. (Gilbert F. Chesterton).

-Sólo aquellos que se arriesgan a ir demasiado lejos, descubren hasta donde se puede llegar(T.S.Eliot)

-El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo al poder (William James).

-Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad (Albert Einstein).

-La persona que pretende verlo todo con claridad antes de decidir, nunca decide (Henri F. Amiel).

-La sabiduría consiste en saber cual es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo (David S. Jordan).

-La cortesía es conducirse de modo que los demás queden satisfechos de nosotros y de ellos mismos.
(Jean Bruyere).

Para reflexionar unos minutos.  Mucho éxito.



 Desde el autocar Paloma Pérez captó esta 

martes, 3 de noviembre de 2015

Paloma Pérez hizo la foto. Cada vez que la miro veo a dos pensadores absorto en sí mismo, como si el otro no existiera, ¿serían desconocidos? ¿qué esperarían? ¿estarían enfadados? conjeturas, nada más que eso. Como su realidad nunca la conoceré, tendré que inventarme su historia, pero eso lo haré otro día. 

Hoy quería contaros un cuento que oí en un seminario. A ver qué os parece.

En uno de esos lejanos países en los que se contaban los mil y cuento, hubo una vez un Sultán que soñó que había perdido todos los dientes. Al despertar, mandó llamar a un sabio para que interpretase su sueño.
- ¡Qué desgracia, mi Señor! -exclamó el sabio- Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
- ¡Qué insolencia! -gritó el Sultán enfurecido- ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
 Llamó a su guardia y les ordenó que le dieran cien latigazos al sabio.
Como seguía intrigado con aquel extraño sueño, el Sultán pidió a sus consejeros que buscaran otro sabio experto en descifrar el significado de los sueños. Así lo hicieron y el Sultán volvió a contarle lo que había soñado. En esta ocasión, el segundo sabio, como había sido prevenido por los consejeros del tormento padecido por su predecesor, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
-¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.
 Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro
Cuando el sabio salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
- ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho del sueño del Sultán es la misma que hizo el primer sabio. No entiendo por qué a él le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
 - Recuerda bien, amigo mío - respondió el segundo Sabio - que todo depende de la forma en el decir... uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
Y yo añado, si sabemos que ésto es una realidad, ¿por qué cuidamos tan poco nuestra forma de comunicarnos con los clientes? Cuándo comenzaremos a responderles en positivo en lugar de con un No: ¿No quieres lo que te estoy ofreciendo? ¿no te viene bien ahora? ¿no te gusta?...
Qué tengáis un mes de noviembre repleto de éxito. 




viernes, 30 de octubre de 2015

Después del Congreso, de la semana sin un segundo para pensar, sentir que es viernes y que llega, por fin un merecido y divertido fin de semana, me llena de ganas para compartirlo con todos vosotros. 
Al fin y al cabo, sentir, aceptar, aprender, fluir y seguir la voz de nuestro corazón es la mejor forma de venta que conozco. 

Que octubre haya sido un gran mes para todos los negocios, especialmente, para los del sector de la estética y peluquería. que todos cerremos en verde brillante. 

lunes, 19 de octubre de 2015

Paloma Pérez es la autora de la foto. (Pisac-Perú)

Cuando un alumno me pregunta qué es lo más importante para aprender a vender, suelo responderle con una frase que leí hace muchos años atribuida a David Starr Jordan "la sabiduria consiste en saber cual es el siguiente paso; la virtud, en llevarlo a cabo".

Esa segunda parte de la frase, la de llevarlo a cabo, es la que realmente genera éxito y satisfacción, también la que más esfuerzo requiere.

Si la sabiduría, el talento, la inteligencia nos permite acertar a la hora de elegir el siguiente paso y nos quedamos ahí, pensándolo, dándole vueltas, sin decidir ponerlo en práctica, ni la idea más grandiosa pasará a la posteridad, se quedará en eso, en una idea que pudo llegar a ser un gran proyecto.

Lo importante de la venta es vender y eso sólo se consigue haciéndolo, quizá mal al principio, con argumentos excesivamente manidos, simples o inadecuados, pero haciéndolo porque aún haciéndolo mal, la estadística afirma que de equis intentos, surge una acción acertada, Por tanto, si cada día nos proponemos vender un producto y nos preparamos examinando las mejores características que éste presenta y rebuscamos en nuestra mente y en nuestro corazón la mejor forma de presentarlo y de convencer al cliente, las ventas irán llegando y nosotros aprendiendo de cada una de ellas.

Os recuerdo que lo más gratificante del éxito es el camino recorrido, así que, vamos a elegir el siguiente paso y  a llevarlo a cabo. Así de sencillo parece. Luego ya iremos venciendo cada inconveniente según se presenten.

Buena semana, mucho éxito y espero saludaros a todos en el Salón Look, estaré con mis compañeros de Nueva Visión en el stand 3F19.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Recorrer El Camino Ya Es Ganar




"Lo hermoso de ganar es el camino recorrido", leí hace días y me quedé con la frase porque me vino a la memoria mi solitario paseo por el Camino hacia la Puerta del Sol, en Machu Pichu, Sentí que allí tenía una cita y a ese sitio me encaminé. 

Pero no es de esa preciosa experiencia de lo que hoy quiero escribir. Hoy quiero compartir con todos los lectores de mi blog un aprendizaje que me ha llenado de satisfacción. Va de Fe, de Superación, de Voluntad y Convencimiento y, aunque aparentemente nada tiene que ver con las ventas, me ha hecho reflexionar y hacerme algunas preguntas,  pero vamos al comienzo. 

Veréis, tengo un jardín chiquito y muy coqueto, en el que dibujé, a base de pequeñas piedras blancas, círculos, senderos y el símbolo de la Libertad,todo ello entre las flores plantadas y corteza sobre la tierra en lugar de césped. Muy lindo y original si no fuera porque los gatos del pueblo deciden que es súper divertido rascar sobre la corteza y ensuciarme con ella mis caminos de piedras blancas. 

Un día, mientras paseaba por el campo, vi los sembrados repletos de piedras de río y me dije: con esas piedras podría hacer una especie de pequeño muro entre piedrecitas blancas y corteza y así evitaría que los gatos desdibujen cada día el jardín. Comencé por coger dos piedras medianas cada tarde, me venían bien para fortalecer los brazos mientras regresaba a mi casa. Calculé que necesitaría unos cuantos centenares de piedras pero la cuestión era empezar.

Cuando coloqué las primeras supe que si lo conseguía, solucionaría mi problema, así que seguí llevando dos piedras cada tarde hasta que unos días después me dije: ¿y por qué no traer la mochila y llenarla? Lo hice, cabían entre siete y nueve piedras, pero molestaban en la espalda y además iba a estropear la preciosa mochila regalo de mi amiga Esther. Lo cambié por bolsas de plástico fuerte pero se rompían. Volví a las dos o tres piedras diarias y sentí que esa forma de trabajar significaba un retroceso. Tocaba pensar, modernizarse, poner en práctica otras opciones. Creía en mi proyecto, sabía que era posible, requería mucho esfuerzo y paciencia pero a la larga aportaría belleza y limpieza al jardín. Merecía la pena conseguirlo.

¡Mi coche!, la solución estaba en llenar el coche de piedras y hacer cuantos viajes fueran necesarios, hasta que el muro estuviera terminado. Eso llevaba consigo preparar la tapicería y las alfombrillas de manera que no sufrieran deterioro alguno, para que con una limpieza a fondo volviera a ser mi coche. 

¡Ayer lo acabé! ¿Os imagináis la satisfacción que sentí? Me había costado muchas horas de trabajo,  algunas uñas rotas, y bastante cansancio pero ¡lo había conseguido!

Y esta mañana, mirándolo todo limpio, sin destrozos gatunos he pensado que gran parte de nuestro éxito radica en confiar plenamente en nuestro proyecto. El trabajo dependía de mi voluntad, y de mi capacidad para ir buscando las mejores piedras y los métodos de trabajo más apropiados para lograr mi meta. Tuve paciencia,  fe en mis posibilidades y lo conseguí. 

¿Hay alguna diferencia con las ventas? Feliz miércoles. 


Foto: Machu Pichu, Camino a la Puerta del Sol, - Autor: Jesús Trello.